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Alfredo
Dardo Pérez (Presidente) y Alberto Jiménez (Secretario)
¿Cómo y cuándo nace la organización?
- La organización nace alrededor del año 1945 a raíz de una ley
que regulaba la apertura y el cierre del comercio. Esa ley decía
que los comercios no podían abrir ni sábados ni domingos. Y ahí
surge la Unión de Comerciantes Minoritarios de Famailla que les
permite a los comerciantes chicos unirse y conseguir mejoras para
su actividad. Más tarde se obtiene la personería jurídica, el 29
de agosto del año 1952. Pero el Centro ya venía funcionando sin
personería desde cinco años antes. A partir de ahí, empieza a funcionar
con el nombre de Centro de Comerciantes Minoristas de la ciudad
de Famaillá. En esa época Tucumán vivía sus años florecientes durante
los años ´50 y ´60, fundamentalmente con el tema del azúcar. Tucumán
se movía, las colonias de los ingenios eran las que producían el
mayor movimiento económico de la región. A partir de ahí, en el
año ´73, se le cambia el nombre por el de Centro Empresario Famaillá,
que es el que mantiene hasta estos días. Hoy el Centro es una entidad
que tiene muchos años de trabajo -más de cincuenta- con algunos
altibajos, pero que en estos últimos años ha tenido un rol protagónico
para el desarrollo de la sociedad de Famaillá.
¿Cuándo y porqué decidieron ofrecer servicios de financiamiento
a microempresas?
+ La idea surge en el año ´99. Porque nosotros vemos que la realidad
socioeconómica de nuestro departamento genera que haya sectores
que no tengan acceso a ningún tipo de crédito, y que desarrollan
actividades productivas, de comercio y de servicios, que se ven
imposibilitados de crecer por falta de capital. Entonces en esa
área nosotros, siempre como institución gremial empresaria, hemos
buscado la forma de darle solución. En el 2000 a través de un acuerdo
con el gobierno provincial -en una entidad que se llama Caja Popular
de Ahorro- hicimos una primera inserción en el ámbito, y conseguimos
32 créditos para productores hortícolas, que nos sirvió de primera
experiencia.
¿Qué cambió en la organización a partir de dar los microcréditos?
¿le cambia la cara a la organización, los posiciona distinto en
la localidad...?
- Nosotros, muchas veces cuando hablamos de una institución como
la nuestra, la gente se pregunta por el servicio que estamos prestando.
Si bien la cuota social es baja, tenemos gente que no paga y es
socia de la institución, y de ahí hay aportes voluntarios que van
de $1 a $10 mensuales. Con eso sosteníamos las actividades de la
institución. Aparte tenemos tres locales comerciales que nos permiten
mantener los gastos fijos. A partir de los microcréditos que empezamos
a dar, lo que vemos ahora es que estamos atendiendo sectores que
no eran asociados al Centro y que ahora llegan y se asocian por
la generación de este sistema, que genera que la gente vea que las
personas a quienes nosotros les prestamos son de la localidad, y
genera un movimiento. La gente entiende que es un sistema solidario,
que en la medida que ellos devuelven la cuota, generamos préstamos
para el vecino. Un ejemplo de esto es que estamos atendiendo a Feria
Franca -que se realiza los martes y viernes en la localidad- y a
sectores informales que antes estaban realmente impedidos de acceder
a cualquier tipo de financiamiento.
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